Rituales Wiccanos


El Wiccan o Wicca es una antigua religión pagana que se relaciona con los convencionales conceptos de brujería. Su práctica, en la actualidad, preserva la práctica de rituales y actividades grupales que coinciden en la adoración, el agradecimiento o la devoción espiritual. Los mismos han de ser transmitidos de generación en generación dentro de grupos o covens, que poseen un funcionamiento social similar a sectas familiares iniciadas a partir de un propio acto ritual juramentado de silencio por parte de todos sus miembros.

El Wiccan se ha extendido a lo largo de los países y de las épocas. Entre las décadas de 1860 y 1870 el Wiccan en el continente americano fue asociado con la femineidad y el poder energético femenino, llevando a lo que sería conocido como  la brujería feminista: mujeres que se unían en hermandad mediante el desarrollo de rituales de culto, a veces satánico, lo que asoció en la creencia popular a este grupo con la devoción diabólica.

Pentagrama WiccanoLos rituales wiccanos se refieren a ocurrencias naturales, aunque en ocasiones también sociales. Las festividades ritualistas comunales evocan a los cinco elementos principales del Wiccan: agua, tierra, fuego, aire y espíritu, señalados en el símbolo del pentagrama. Las celebraciones incluyen solsticios de invierno y verano, equinoccios de primavera y otoño, y festividades que convergen en las situaciones de amor, pasión y muerte entre las figuras masculina y femenina, razón por la cual se relaciona a los rituales wiccanos en invocaciones de amores, venganzas y retornos.

Dichos rituales, incluidos los de iniciación, se valen de un altar, sobre el cual se disponen los elementos a utilizar, según propicie a la ocasión, entre ellos un cáliz, velas, varitas, escobas (elemento de gran representación en tal cultura), un representante del pentagrama y una daga, denominada “athame”.  Sobre este altar se disponen también representantes de los elementos, como sal, agua, gemas o incienso, entre otros.

El ritual wiccano suele darse en sucesiones de acciones que evocan a la concentración. Se comienza por una preparación personal: aseo del cuerpo, meditación y relajación, para lograr una mejor predisposición hacia el ritual. A continuación, se procederá a la preparación del entorno donde se llevará a cabo la acción: se esparce sal por el suelo para purificar el ambiente y alejar los malos espíritus, que luego se barre friccionando la escoba vigorosamente por el piso, movilizando así las energías.

Luego se disponen los elementos a utilizar: incienso (generalmente de ámbar o manzana –fruta tradicionalmente asociada al pentáculo, debido a la disposición de sus semillas, en forma de estrella de cinco puntas-), también pudiendo ser espigas de trigo, frutas o bebidas y un poco de agua salada.

A continuación, el practicante realiza movimientos corporales, como una danza o caminata rítmica en sentido circular, pronunciando un cántico y dejando caer el suelo algunos de los elementos, comulgándose con el planeta y las energías circundantes buscando protección divina. Una vez dentro del círculo imaginariamente trazado se recitan las oraciones correspondientes al ritual en cuestión (plegarias, amparos, buenos augurios, búsqueda de justicia u otros). Finalizado el cántico se procede a un brindis o un sacrificio personal, en conmemoración de la devoción del ritualista hacia tal cultura, para luego agradecer a los dioses, limpiar el entorno, y dar por finalizado el ritual wiccano.

Actualizado: 08/11/2008

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